Reflejos y reflexión sobre el estudio de la serie The Jews para mi amigo Carlos A. Aguilera

Por Frank Guiller

Querido amigo Carlos, como te había prometido en nuestra conversación anterior, te voy a contar cómo elaboré el concepto y el desarrollo de la serie The Jews. Hace más de dos años comencé a unificar esta serie y a estructurarla a partir de la gran cantidad de imágenes que había estado tomando de la comunidad judía que se ha establecido en Unión City, NJ, y en Brooklyn, NY. Comunidad que se integra muy bien al resto de la ciudadanía adyacente. Al comienzo, pensé en elaborarla de manera más personal, es decir, buscando una imagen más cercana, más íntima, pero enseguida me di cuenta que si quería que fuera inclusiva y mucho más abierta, tomando carácter de documento incluso, tenía que tratar con más cuidado la toma en la calle y alejarla de cualquier personalización particular. El objetivo primario de la serie era que todo este mundo nos sobrecogiera, desde cómo esta comunidad se viste hasta cómo se vincula a la sociedad en que viven.

El tema judío se ha tratado mucho anteriormente en el plano general del sufrimiento o dentro de la temática del genocidio; yo quise darle a la serie otro tipo de vitalidad. Usando más la imagen como un medio en el cual continuamente se ve al hombre religioso como un hombre común intenté desmitificar un poco esa parte en que se llega a entender la religión hebrea como un estado aislado del resto, y creo que logré esto detallando en cada imagen la cotidianidad de estas personas.

Ahora te cuento un poco de su elaboración: la serie completa es fotografía digital, como ya te diste cuenta. En ella existen dos clases de tomas, la primera y más significativa, a color, donde desde todos los puntos de vista se nos ofrece una realidad sin adornos (en la mayoría de los casos he usado dos cámaras y por lo tanto he necesitado filtrar la coloración para mantener la unidad plástica y que se pueda llegar en ambos casos a los mismos valores cromáticos, por así decir; para eso usé en posproducción un filtro llamado Cross Processing. Sin entrar mucho en el aspecto tecnológico te diré que este filtro toma su nombre del intercambio que hace de los químicos de colores por los de blanco y negro, y como evidentemente no se trata de una película sino de una obra completamente digital la similitud es muy cercana y el resultado muy parecido, por lo que a mí me vino muy bien para “envolver” el color)… Por otro lado y, en el caso de la obra en blanco y negro, hay un poco de tonalidad que va desde los grises oscuros hasta los negros más ricos, para eso me apoyé en otro filtro, el cual hace mucho más suave los grises, como si se integrara la luz al resto del sujeto fotografiado. Se titula Dúplex y si se usa muy tenue en muchos casos ni cuentas te das que está aplicado. Usualmente mando a imprimir las fotos en papel Fuji metálico y haciendo ver que la impresión sea digital, tanto la D o C Print, dependiendo del impresor, a partir de esto se puede añadir más o menos grano a la imagen buscando un efecto más realista o más poético.

Para terminar, quisiera hablarte un poco del montaje. Para esta serie seleccioné dos tamaños principales: 8 x 10 para blanco y negro y 16 x 20 para color. Se hace evidente que aquí tenía la necesidad de mantener lo tradicional por su carácter de documento en sí, pero esto, claro, podría variar dependiendo del lugar donde la serie se muestre. En la exposición del Musto Museum, luego de las obras impresas, vino un monitor donde se proyectaron las imágenes junto a música tradicional hebrea. Una música llamada AHEIM interpretada por Beri Weber. Todo esto hizo que la muestra además de una alegoría haya sido un poco un canto a la vida y la tradición cultural de los judíos.

Nota: te incluyo un vídeo donde hablo de todo esto aunque por algún error usaron dos entrevistas diferentes en las que prácticamente digo lo mismo y me repito:

Un abrazo, hermano, y gracias.








(Este texto pertenece al libro The Jews de la serie FluXus de reciente publicación en Rialta Ediciones con introducción de Carlos A. Aguilera http://rialta-ed.com/libreria/The-Jews-p146107309)




Frank Guiller (La Habana, 1959). Artista visual y fotógrafo contemporáneo nacido en La Habana, Cuba, que emigro a Estados Unidos en 1988. Desde entonces vive en New Jersey. Estudió artes plásticas en el Museo Nacional de la Habana, Cuba, entre 1972 y 1973, y posteriormente en la Academia de Bellas Artes, San Alejandro, entre 1980 y 1984, donde se graduó de la especialidad de Grabado. Inició sus trabajos artísticos en el Fondo de Bienes Culturales de la Habana, donde trabajó como artista independiente en varios proyectos hasta abandonar el país en 1988.

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