Otras formas de decir «te quiero»

Mi padre me ha regalado una gallina.
Ha llegado esta mañana a mi departamento
y me la ha dado envuelta en una manta.
«Es delicada», ha dicho, «se la puse para protegerla del viento».
«Ha resultado demasiado elegante para estar en el corral con las otras gallinas»,
«mírale las plumas», dijo.
Yo he pensado qué demonios pasa en la cabeza de mi padre
que me ha traído una gallina
que ciertamente se pavonea con elegancia entre mis libros.
Pensaba que era una broma, pero no.
Antes de irse dijo con seriedad que me haría bien cuidar de ella,
alimentarla, mantenerla caliente, sacarla a que le dé un poco el sol.
«Quizá algún día ponga algunos huevos para ti», ha dicho.
Yo veo a la gallina pavonearse con elegancia en mi biblioteca,
la oigo cloquear en el armario,
ha encontrado un lugar cómodo para dormir en el perchero.
Hace un momento le marqué a mi madre
para averiguar qué había detrás de todo esto.
Ella ha dicho que mi padre ha intuido que estaba demasiado solo
y que podría hacerme bien, que es otra forma de decir «te quiero».
Y he pensado en eso, en cómo mis padres cuando dicen «abrígate»,
«come bien», «llama cuando llegues», «cuida a la gallina»,
en realidad, intentan decirme «te quiero».
Ahora mi departamento ha comenzado a parecerse un corral.
La gallina cada día luce más elegante y cloquea con mejor tono.
Y esta mañana, además, he notado con sorpresa que al fin ha puesto un huevo.
Por supuesto, ambos estamos alegres.


Un navío de la Segunda Guerra Mundial

Anoche soñé que hacía un reportaje
sobre un navío de la Segunda Guerra Mundial
encontrado en el Ártico.
Los expertos en naufragios existen
y no parecían estar de acuerdo
en las razones por las que se encontró allí.
Quizás huía de la embestida alemana
o algo falló en los instrumentos.
Es probable que jamás sepamos
qué noche de demonios pasó la tripulación
mientras se hundía.
Con esa frase cerraba el reportaje.
Después aparecías tú.
Volábamos hacia un volcán en una zanahoria gigante.
Fue un poco aterrador pero confiaba en ti.
Parecías saber lo que hacías.
Te tomaba de la cintura y tu cabello escapaba del casco.
Me sentía como en una película italiana
donde dos desconocidos
recorren la ciudad en una motoneta.
Hasta el fuego y el olor a azufre eran lindos.
Eso pasa cuando tomas perspectiva.
Comienzas a ver el panorama con una luz distinta.
Por ejemplo, cuando yo hablaba tú ponías atención.
Ahora lo sé: el amor y la atención eran la misma cosa.
Algunos recuerdos, como los restos de un naufragio,
se vuelven bellos y terribles.
Como si el dolor nunca hubiera existido.
Hay muchas cosas tristes en el mundo,
no solo la guerra.


Galletas chinas

Vivía en la gran ciudad y era un pequeño pez
Iba de un lado a otro escondido en una enorme gabardina
Todos los sábados asistía a la comida china
Solo por las galletas de la suerte
A veces me decían
«Encontrarás al amor de tu vida»
Pero no encontraba nada o
«Alguien cercano necesita de ti»
Pero no había nadie
En esos días hasta las galletas de la suerte jugaban conmigo
Entonces la conocí
Era tarde hacía frío
Habíamos pasado todo el día juntos
Me recliné hacia ella y le pregunté si también sentía lo mismo
Y vi cómo su rostro comenzó a descomponerse
Entonces rectifiqué
Le dije que en realidad no me importaba
Pero que sería bueno saberlo
Que era más bien para una tarea


Experimento

cursábamos tercero de primaria
la maestra nos pidió cultivar frijoles en un frasco de cristal
lo colocamos en la ventana donde daba el sol un par de horas
y vimos al pasar de las semanas
entre la capa de algodón mojado
cómo se abrían las semillas poco a poco
y del corazón les germinaba un pequeño asomo de vida
un brote apenas verde que buscaba el sol y el aire
el asombro es lo único que recuerdo y después nada
no supe qué fue del frasco ni de las semillas ni del brote
y creo que todos obtuvimos la mejor calificación
como si el éxito de esa tarea
consistiera en hacer posible el nacimiento de algo
para luego sencillamente abandonarlo
como si la vida ya nos adelantara a los ocho años
un poco de todo lo que vendría más adelante


Una oveja al sur de Nueva Zelanda

Hoy desperté pensando en la historia de la oveja
Que se escondió durante seis años
Para no ser esquilada
Cuando por fin la capturaron
Era tan famosa que la esquilaron en cadena nacional
Y fue condecorada por la primera ministra
Y sus 27 kilos de lana se subastaron
Para pagar tratamientos de cáncer infantil
Mientras se escondía es evidente
Que tuvo contacto alguna vez con otras ovejas
Pero ninguna la delató
Quizá la sabían cerca e incluso la intuían cuando cambiaba de cueva
Una oveja no pasa desapercibida para otra oveja
No importa que sea en una isla al sur de Nueva Zelanda
Al final he concluido
Que de eso se trata todo
En el fondo queremos que alguien se salve
Queremos que alguien nos sobreviva
Así tal vez con suerte pueda contar nuestra historia


Charles toca para Bridgett

Hay una foto fechada en 1967
Donde Charles Aznavour toca la guitarra
Para Bridgett Bardot
Ella está reclinada en un sofá con los brazos hacia arriba
Él fuma un cigarrillo
Que tal vez acaba de encender
También nosotros tuvimos momentos así
Todo parecía detenerse
Cuando uno decía algo
El otro en verdad escuchaba
Parecía que cantábamos canciones
Que solo nosotros conocimos


Las hormigas

Tenía estas cosas guardadas por si decidías volver
Pero ayer las saqué todas
Las extendí en el patio frente a la casa
Las acomodé sobre cajas de cartón
Les coloqué pequeñas etiquetas de colores con precios simbólicos
La gente tardó en llegar
Pero poco a poco se lo fueron llevando todo
Como si alguien hubiera cortado pedazos de pan sobre la mesa
Y en fila las hormigas acudieran por las sobras






(Poemas inéditos seleccionados por el autor)


Roselbet Toledo Mayoral (Unión Hidalgo, Oaxaca, 1991). Escritor mexicano. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Es egresado del Diplomado en Literatura Europea Contemporánea del Instituto Nacional de Bellas Artes. Escribe ensayo y poesía. Publicó ensayos en Centro Público y Melí Meló y ha publicado poemas en revistas digitales como Carruaje de pájaros, Letralia, El Humo, Espora, Bitácora de Vuelos, Jus, Digo.palabra.txt y Círculo de Poesía. Apareció en la edición XV de la colección “Empezar por el principio” publicado por la UAM. Fue becario en poesía del Encuentro Regional de Literatura “Los signos en rotación” del Festival Interfaz Oaxaca 2016.

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