Rosh Hashaná

Toco el shofar y se alegra mi alma.
Sus notas recorren la hierba, el bosque, las montañas,
todos los espacios hasta el cielo.
Lo escuchan mis ancestros:
esa multitud de judíos que celebra conmigo
desde mis células. 
Lo escuchan todos:
los de Egipto; 
los del éxodo;
los del Reino de Israel, los de Judá, los de Babilonia;
los de todas las diásporas; 
los que desde Modi’ín fueron guiados por los Macabeos; 
los suicidados de Masada;
los dispersos por todos los puntos cardinales del Viejo y Nuevo Mundo;
los masacrados en los pogromos del Reino de Navarra, 
en Sevilla, en Cádiz, en Valencia, en Barcelona;
los que triturados en los molinos de Toledo, tiñeron de púrpura las laderas del Tajo;
los que tristes marcharon de Sefarad y guardaron la llave de su casa;
los expulsados de Crimea, de Francia, de Gales, de Inglaterra, de Alemania, 
de Hungría, de Austria, de Lituania, de Cerdeña, de España, de Portugal, 
de Túnez, de Nápoles, de los Estados Pontificios; 
los que a escondidas siguieron leyendo la Torá;
los incinerados en las hogueras de la inquisición;
los que el pánico hizo que cambiaran sus nombres
y de tanto esconderse dentro de sí mismos ignoran su historia;
los que siguieron añorando Eretz Israel en las acogedoras tierras otomanas;
los que perecieron en los exterminios rusos; 
los que perecieron en el Holocausto;
los esparcidos por el mundo desde hace siglos de Oriente hasta Occidente; 
los que hoy moran en sus antiguas tierras desde el Monte Hermón hasta el Mar Rojo;
los que siguen rezando en el Muro Occidental; 
los que contemplan las piedras de Jerusalén, mientras recorren su capital eterna.


Hoy, Rosh Hashaná, toco el shofar
y sus notas regocijan al pueblo que aún canta desde mí.  




Rosh Hashanah 
                                 
I play the shofar and my soul rejoices.
Its notes run through the grass, the forest, the mountains,
filling the skies up to the heavens.
My ancestors listen to it:
the crowd of Jewish people who celebrate with me
from within my cells.
they all hear it:
those of Egypt;
those of the exodus;
those of the Kingdom of Israel, those of Judah, those of Babylon;
those of all diasporas;
those who from Modi’in were guided by the Maccabees;
the suicides of Masada;
the scattered in all cardinal directions of the Old and New World;
the massacred in the pogroms of the Kingdom of Navarre,
in Seville, in Cadiz, in Valencia, in Barcelona;
those who were crushed in the mills of Toledo, stained purple on the slopes of the Tagus;
the downtrodden who marched from Sepharad and kept the key to their house;
those expelled from Crimea, from France, from Wales, from England, from Germany,
from Hungary, from Austria, from Lithuania, from Sardinia, from Spain, from Portugal,
from Tunisia, from Naples, from the Papal States;
those who secretly continued reading the Torah;
the incinerated ones in the bonfires of the Inquisition;
those whose panic made them change their names
and by hiding within themselves they ignore their history;
those who continued yearning for Eretz Yisrael in the welcoming Ottoman lands;
those who perished in the Russian exterminations;
those who perished in the Holocaust;
those scattered throughout the world from the East to the West centuries ago;
those who now dwell in their ancient lands from Mount Hermon to the Red Sea;
those who continue to pray at the Western Wall;
those who contemplate the stones of Jerusalem as they journey through their eternal capital.


This day, Rosh Hashanah, I play the shofar
and the Jewish people still singing from the depths of my soul delight in its music.


(Este texto inédito fue enviado por el autor el día de la celebración)


Luis Marcelino Gómez (1950). Escritor. Es profesor de literatura y lenguas española y portuguesa en The University of North Carolina at Chapel Hill, Estados Unidos, donde creó e imparte el primer Curso de Creación Literaria en español. Ha publicado varios libros de poesía, el último Bajo los arces, antología personal (Caracas, 2017) y cuatro colecciones de relatos: Donde el sol es más rojo (1994), Oneiros (2002), Memorias de Angola (2003) y Cuando llegaron los helechos, Monte Ávila Editores Latinoamericana (Venezuela, 2009). Fue uno de los narradores escogidos por Letras Cubanas para la antología Isla tan dulce y otras historias. Cuentos cubanos de la diáspora (La Habana, 2002). En 1985 se le confirió el Premio Nacional de Cuento en La Habana, Cuba. En 2007, fue Finalista del Premio de Cuento Juan Rulfo en París, Francia. También ha publicado narrativa, ensayo y poesía en revistas de África, Europa, las Américas y el Cercano Oriente. Ha sido editor de varias revistas literarias. 


Luis Marcelino Gómez (1950). Writer. He currently works as a Professor in Spanish and Portuguese at The University of North Carolina at Chapel Hill, USA, where he spearheads the Creative Writing program in Spanish. He has published several books of poetry, the last Bajo los arces (Under the Maple Tree), personal anthology (Caracas, 2017), essays and four collections of short stories: Donde el Sol es Más Rojo (Where the Sun is More Red) (1994), Oneiros (2002), Memorias de Angola, Cuentos Africanos (Memories of Angola, African Short Stories), (2003), and Cuando Llegaron los Helechos (When the Ferns Arrived) Monte Ávila Editores Latinoamericana (Venezuela, 2009). He was one of the authors chosen by Letras Cubanas for the anthology Isla tan Dulce y Otras Historias: Cuentos Cubanos de la Diáspora (Island so Sweet and Other Stories: Cuban Short Stories from the Diaspora, Havana, 2002). In 1985 he received a National Short Story Award in Havana, Cuba. In 2007, he was finalist in the Juan Rulfo Short Story Prize in Paris, France. Additionally, he has published narrative, essay and poetry in journals of Africa, Europe, the Americas and the Middle East. He has been the editor of several literary magazines. 



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