Armando Valdés-Zamora: Opicinus de Santa Clara
Y después hay el peligro del alma. A fuerza de
Y después hay el peligro del alma. A fuerza de
PONIENTE (A CONTRAPELO) Con sus ojos de cielo recibe esa
Cada uno era el yo del otro.Shakespeare (El fénix y
XÉNESE Coloco as mans como coroa infatigable
Sin laberinto no hay rigor(José-Miguel Ullán) (1 h 21 min
Sueño Primero Toda axila es un continentepero yo he
Chapelgorris (Fragmento de la novela La vida trunca del Coronel Felino) Mientras repasaba una y otra vez las anotaciones
“¿Todavía estás durmiendo? Habla. Fui a la iglesia. De regreso