Duele

No duele
sabes que a pasar la hoja
aletearán los sonidos de un cambio posible
seguirás leyendo (en alto) por la palabra «cocodrilo»

No temerás a la deshonra de las mudas
(ni de noche): vendrás como siempre a persuadirme

Ahora bien
una gacela duerme y en su sueño
se deshacen los pasitos (tiembla el lomo)
Si llueve el bosque si las rutas se amontonan
y un infinito crujir de ramas tambalea tus ideas
¿qué harás? ¿cómo recubrirse de silencio?

Mientras tanto derrocas a la luna (no por luna sí por lejos)
por su debido esperar de agua su imprecisión de astro
microrroturas de un momento
antes de agitarse las semillas del arce oscuro que crece lento
dentro de ti

Pues no duele

Poco
o nada
te seduce:

rompen placas
tectónicas (separas labios)

Sabes que a pasar la hoja
aletearán los sonidos de un cambio posible



Casandra

Un pístilo o péstilo o pístilo
de gineceo
en cacatúas himalayescas,
en estatuas forestales
como enormes dosis de vacío
y dosis de madera tallada Grandemente
que relinchará junto a codicia de armas.
Oirán dormir
el patio
y su fuente
y las estrellas de los vinos
y a los músicos que soñarán
con no haber soñado nunca.

¿Caída
libre?
¿Fuego?

Me queman los tirantes del vestido,
la la la
cadencia de los cortes tan crujientes
y la rima de Troya en asonante
es ¿llama?
¿Llama Troya la llama?

Un pájaro templo se quema.

Des pier to.






Dafne Benjumea (Sevilla, 1993) es graduada en Filología Hispánica. Actualmente trabaja como editora en la revista Oculta Lit. Ha colaborado en las revistas Telegráfica, Heterónima, Digo.palabra.txt, Clarín, Anáfora, Kokoro, Thalamus Magazine, entre otras, y en las antologías La generación de la sangre (Editorial Ultramarina, 2014) y Puentes poéticos: Escritoras jóvenes de Argentina y España (Desde la Gente, 2018). Escribe su primer poemario.

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