(Crédito de la foto: Keysi Montás)

 

 

IMAGO MUNDI

Sombrero de lona alas anchas ajustado lo rectifico en el

espejo luna blanca

camisa de mezclilla

planchan ropa

almidonada en La

Habana el vuelo

programado para

las nueve de la

mañana su destino

ja ja el Destino.

En punto, orilla sur de la bahía, ensarté un pejerrey

y, somos tres, uno

o dos más y está

el almuerzo de hoy

asegurado: y luego

bartola y haraganear.

Cachimba, no fumo,

sírvame para imitar

a Rimbaud con su

cachimba de mazorca

de maíz, con la mirada

sigo una chalupa,

chalana (medio

chalado yo) dorna,

esquife, cabeza calla

para callar la boca, a

la mañana encallar a

la orilla de esta bahía

costa norte (Atlántico):

el sol empieza a picar,

me echo decúbito

prono, imagino una

lancha con músicos

chinos, vida monocorde,

linterna mágica: placeres

elementales, fornicar,

fabricar juguetes de

madera para los

chiquillos del vecindario,

¿vecindario? ¿No vivo

con una mujer a solas

en la cocorocha de un

cerro del Cerro, afueras

de La Habana?

No tengo, buen estado, contenido.

Pienso y entre lo que escribo y pienso buena parte voy

retocando (y ahí,

modificación, te

quedas). Siempre

fui un corregidor

de mis textos,

asuntos de

semántica,

comportamiento

y defecación.

Cundió el pescado para dos. El tercero de la tribu se

esfumó (del texto).

Trucos que me juega

la cabeza, me apasiona

vaciar las entendederas,

retomar la pareja de

pantagrueles de madera

que estoy tallando para

los arrapiezos del barrio,

en Cuba reparto, en

México colonia: aquí

arriba con el WiFi tengo

la música clásica que

quiera a la mano. Bach.

Canto llano. Y sevillanas

(Carlos Saura) mucho

recuerdo Andalucía, no

son nada encorsetados,

un lujo el galán de noche,

las noches claras, dormir

con la ventana de par en

par bajo un mosquitero.

Mañana en Úbeda maitines. Y pensar que voy a morir

en La Florida, ni Nerja

ni La Habana, apartado

de mi nación y religión,

desajustado de la propia

ceniza, pedigüeño de un

rato más, carne, aire, a

qué, poco ganaría: hora

de trancar, imaginar una

lápida (no habrá) donde

se lea no more business

to transact.

Dejo unos poemas (de qué vientre surgieron) y aunque

nunca se sabe unos

pesos como protección,

cordura es dinero: en

una terraza la voz del

padre, en la sala la

madre (butacón) en

el arcón solsticios de

papel, resmas, denotar.

 

JOSÉ KOZER. (La Habana, Cuba, 1940). Es hijo de padres judíos, emigrados a Cuba, el padre de Polonia, la madre de Checoslovaquia. Vive en USA desde 1960. Enseñó español y literatura en lengua castellana en Queens College, CUNY, de 1965 a 1997. Reside en Hallandale, Florida. Su obra ha sido traducida parcialmente a diversos idiomas, con libros en ediciones bilingües al inglés, portugués y ruso: ha sido publicado en numerosas revistas y periódicos, a la vez que ha sido estudiado en diversas tesinas y tesis doctorales. Entre sus últimos libros se encuentran Bajo este cien (dos ediciones, en México y Barcelona), Carece de causa (dos ediciones, Buenos Aires), Ánima (México), No buscan reflejarse (La Habana), Farándula (México), Tokonoma (Madrid), Índole (Matanzas, Cuba), De rerum natura (Sao Paulo, Brasil) y dos libros en prosa, Mezcla para dos tiempos y Una huella destartalada (México, Editorial Aldus). Visor editores de Madrid publicó una amplia antología de su obra titulada Y del esparto la invariabilidad; Monte Ávila Editores de Caracas publicó otra antología, Trasvasando. Es autor de 96 libros de poesía. Ánima ha sido publicado en Inglaterra en edición bilingüe (español/inglés) que tradujo el poeta australiano Peter Boyle, quien tradujo asimismo su libro TOKONOMA publicado en español en Amargord de Madrid, y que apareció en Shearsman en edición bilingüe y en una segunda edición sólo en traducción al inglés. Recibió el Premio de Poesía Pablo Neruda del 2013. Fondo de Cultura Económica publicó una retrospectiva de su obra titulada ACTA EST FABULA a finales del 2013, y Lumme editorial (Sao Paulo) publicó su poesía casi completa en 2017 bajo el título de NULLA DIES SINE LINEA. Es MONTGOMERY FELLOW desde el 2017.

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