El patio de mi casa

Al patio le ha crecido un olvido.
supongamos que no lo insulto
que lo desnudo amorosamente
mientras brotan raíces de mis dedos
y escribo para él
ciertas piedrecillas encantadas.
merita una mano de pintura
que mi perro no defeque entre sus llagas.
de veras
merece que alguien le sonría
que yo no escriba “los versos más tristes esta noche
para que la luna no le vea llorar.

Preludio de la renuncia

¿Cómo santificar la tapia 
ahora que ardo en el último resquicio del averno
y no puedo provocar catástrofes sutiles?
Mi conjuro es tentar la negación
amarrar mi osario frente al próximo diluvio…
Sólo he sido una cortina ebria
ante la urna
           y el nombre que cuelga de un guiñapo.
Soy la imagen y semejanza del tiro al blanco
                                           que ha perdido su apuesta.

Hojas de otoño

¿Quiénes somos?
La tarde dibuja nuestras manos
en las murallas de un libro
                         que está por nacer.
Este otoño se derrumba ante nosotros:
los que nunca fuimos.

Búsqueda

Lluvia, polvo
y estandarte de vísceras
                          enlutan el paisaje.
No voy a permitir que el arácnido se ciña a mi garganta
y no me deje balbucear mis libertades.
Habrá quien no distinga el fuego detrás de la frontera
donde sigo buscando el sur del horizonte. 

Flores para el vigía

Me pregunto qué haré sin ti
durante estos días
con sus amaneceres redondos junto al río
entre hortalizas y lluvia rota en la ausencia.
¡Todos estos días que parecen años
y escalan la cordillera de las olas
como hipocampos maduros de salitre y desidia!
Me pregunto cómo podré saldar
las cuentas con la sombra
en el latido de una guitarra
agrietada contra el muro del silencio
o cómo soportar la tele
con su artimaña barata
para cubrirme de insomnio y tabaco.
No sé
quizás me estoy poniendo vieja
y soy más soledad
de cara a los viajes que improviso
en torno a la distancia.
Lo cierto es que se hace cuesta arriba
poner el corazón sobre las llamas
y me pregunto qué haré
mientras escribo en la piel de la memoria.






Marlene Denis. Nació en 1954 en La Habana, Cuba. Actualmente reside en Barcelona, España. Egresada del Instituto Superior Pedagógico de La Habana en el año 1976. Ejerció la docencia desde 1969 hasta 1998.
Realizó conferencia sobre Poesía de la Cuba revolucionaria en Facultad de Letras de la Universidad de Parma, Italia, 1996.
Presidió el Taller Literario “Juan Marinello” en La Habana desde 1984 hasta 1996. Asesoró el Taller Literario infantil-juvenil “Ismaelillo” desde 1995 hasta 1997.Graduada de la Academia de Lenguaje y Edición “Cálamo & Cran”, Barcelona, 2009. Fundó y condujo la Tertulia Literaria “Rincón de la Salamandra” en Manresa, Barcelona, durante los años 2011 y 2013.
Organizó y condujo el II Festival Internacional de Poesía “Grito de Mujer” en la localidad de Manresa, 2012, y el III en 2013 en Sant Vicenç de Castellet, ambos en Barcelona. Académica del 18ª Festival Internacional de Poesía de Curtea de Arges, Rumanía en 2014.
Participó en el I Encuentro de Mujeres Poetas Internacional celebrado en Madrid en marzo, 2016. Coordinadora del X Festival Internacional de Poesía “Palabra en el Mundo” en Manresa (BCN), en 2016. Invitada de Honor al Encuentro Intercultural España-Argentina, Salamanca, 2016 y Madrid, 2017.


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