TAXIDERMIA

Qué difícil para la araña buscar el reconocimiento de su ánima, casi no hay diferencia entre ser una espina, una araña, un ojal, es domingo en su tela, es domingo en las orejas del grillo, es domingo en Segovia y sus cigüeñas y en Lima y hay un aire festivo, en los lugares conocidos y no conocidos mientras tú tejes, tejes y tejes,

Pero estoy triste, nadie vierte su sangre por salvar una telaraña.




HE AMADO LOS GRANDES RÍOS que muelen la avena el mijo y el arroz cosechado por mujeres de hermosos ojos rasgados, he amado la ínfima semilla que saciará el hambre de niños que juegan sobre misiles, y que ha sido germinada por aguas de estaño, he amado las aguas que bañan las piedras de Cuzco, Java, Eritrea, he amado el espíritu de las aguas en las que los viajeros reflejan sus gestos y sus sombreros, he amado el agua en que abrevó Platero, las aguas recogidas sobre la fuente de una iglesia del páramo andino, donde las gentes cambian mazorcas, aves, tambores.

He amado tanto, tanto el don de las aguas que es hora de ocuparme de la sed.




BLANCO

Donde todo es blanco, el fragmento no puede ser más que blanco, blanco el estallido entre párpado y pupila, blanca la invisible existencia de dios, blanco el punto donde la extensión se comprime y dios desaparece, blancos los márgenes de las páginas y su territorio aterrador, blanco el frotamiento de sílex contra sílex, blanca la piel tensada de un búfalo blanco, que es la eternidad, blanca la mordedura con que aprieto el anzuelo de la vida que se enmaraña en el blanco cabello de una anciana que en una isla jónica planta cerezos blancos y se resbala en la totalidad de un blanco blanco, blanco radical donde nunca paran mis ojos de asombrarse de la ausencia blanca de un dios blanco.




AMARILLO

Al paso del topo las raíces se destrozan, el tamiz de la tarde ilumina frágiles concavidades. Entre agua y savia las palabras, las semillas. El topo menosprecia la posibilidad de una guarida. Busca densidades en el cieno. En la gravedad de la luz, cambia roca por aire y viceversa. Los estambres cuelgan surcando la movilidad del aire gastado del atardecer.

¡Yo te nombro fango! en estas orillas de río sin molino, entre un cóndor y su presa, el poema está de paso, persigue el asombro hasta el amarillo talud de la selva de las significancias




EN CONVERSACIÓN CON ARQUÍMEDES, sin entender más de lo debido, ignorando el número Pi, y sabiendo que una piedra es la misma materia de un planeta o de una libélula, que entre una estrella y un papel de caramelo solo hay una mirada, sabiendo que una tortuga marina, como un ángel, bien puede desovar en el Malacatos o en Eris, que lo que sucede en Indukush o en el Villonaco puede suceder adentro o afuera de una maceta, sabiendo que los niños que ven palacios en los bordes de una raíz bien pueden abrazarte y descorrer los cortinajes del miedo al hacerlo, bien pueden numerar uno a uno los gatos muertos tan temprano, y guardar en la memoria el sauce exacto donde al fin y al cabo tampoco dijimos te quiero por vez primera, entonces te parece bueno no ayudar a mi hija, esa niña que en la foto de familia aparece como un perfume derramado, distante, rodeada de tritones cuadriculados, rompiéndole y rompiéndome el vestido de la infancia.




ENTRE EL DIOS Y SU MANO

alguien te lleva por campos sembrados de arroz

hacia los arpones de la vida

volverás colmada y repartiendo

volverás para trocar la cuerda del ahorcado

en serpentina de luz

volverás endurecida y compacta

a mirar la vida desde el ojo ámbar de una armadillo

cuenta los granos en tu alforja

cuenta la grieta endurecida que se forma cuando nace una flor

cuenta lo que resbala hacia el cántaro del que nadie tiene sed.




Bernardita Maldonado, nació en Loja-Ecuador, reside en Barcelona, ha publicado los libros de poesía Biografías de pájaros y Con todos los soles lejanos, ha editado los libros Héctor Manuel Carrión, la extraña soledad del y Correspondencia de Carlos Manuel Espinosa, publicados por la Casa de Cultura Ecuatoriana. Consta en las antologías Abriendo puertas por amor al arte (Celya, 2006) y Miguel Hernández (Universidad de Alicante, 2007), ha publicado artículos en las Revista Académica de la Universidad Nacional de Loja, Mediodía, Suridea y en las revistas españolas Guaraguo, Cuadernos del Matemático y Auca. Ha leído comunicaciones en varios congresos de literatura de España y Ecuador. Es articulista de la revista quiteña Rocinante en la actualidad realiza un doctorado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la UAB.

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