The mind adrift: lying awake without you on the night of a heatwave

I am going across the mountains to find you.
It is midsummer and the mountains are full
of enormous moths. They have faces that resemble the moon.
They may well be a thousand small moons.
Glowing in the caves of the sky.
Beyond the mountains
in the small house where I find you
the sound of moths beating at the windows
is the light finger-tapping of
the immense irreplaceable.

In the middle of the insomniac night
pink cherry blossoms come and break open
in my silent room.
A fan whirring faintly
against the day’s lingering heat
gently sets them spinning over
the bed which is empty.
The Buddha statue is motionless as always
though I do not know what happens behind its eyes.
On a shelf three books rest.
The floor is bare wood, blemished with
black marks in its grain while shadows
lie under half-open doors.

All this small world that was our nightly cave —
in our separate realms, how far away are we both
from the birth of the universe?




Mente a la deriva: recostado despierto sin ti en una noche calurosa

Voy a través de las montañas para encontrarte.
Es pleno verano y las montañas están llenas
de enormes polillas. Tienen caras similares a la luna.
Ellas bien podrían ser mil pequeñas lunas.
Resplandeciendo en las cuevas del cielo.
Más allá de las montañas
en la pequeña casa donde te encuentro
el sonido de las polillas golpeando las ventanas
es la ligera percusión de los dedos de
lo inmensamente irremplazable.

En medio de la noche insomne
rosados brotes de cerezo arriban y se abren
en mi cuarto silencioso.
Un ventilador zumbando débilmente
contra el persistente calor del día.
los hace girar suavemente sobre
la cama que está vacía.
La estatua del Buda inmóvil como siempre
sin embargo, no sé qué pasa detrás de sus ojos.
En un estante descansan tres libros.
El piso es de madera desnuda, manchada
con marcas negras en sus vetas, mientras las sombras
reposan debajo de las puertas medio abiertas.

Todo éste pequeño mundo que fue nuestra cueva nocturna –
en nuestros reinos separados, ¿qué tan lejos estamos nosotros dos
del nacimiento del universo?





(Traducción de Mario Licón Cabrera)





Mente a la deriva: recostado despierto sin ti en una noche calurosa

Voy a través de las montañas para encontrarte.
Es pleno verano y las montañas están llenas
de enormes polillas. Tienen caras similares a la luna.
Ellas bien podrían ser mil pequeñas lunas.
Resplandeciendo en las cuevas del cielo.
Más allá de las montañas
en la pequeña casa donde te encuentro
el sonido de las polillas golpeando las ventanas
es la ligera percusión de los dedos de
lo inmensamente irremplazable.

En medio de la noche insomne
rosados brotes de cerezo arriban y se abren
en mi cuarto silencioso.
Un ventilador zumbando débilmente
contra el persistente calor del día.
los hace girar suavemente sobre
la cama que está vacía.
La estatua del Buda inmóvil como siempre
sin embargo, no sé qué pasa detrás de sus ojos.
En un estante descansan tres libros.
El piso es de madera desnuda, manchada
con marcas negras en sus vetas, mientras las sombras
reposan debajo de las puertas medio abiertas.

Todo éste pequeño mundo que fue nuestra cueva nocturna –
en nuestros reinos separados, ¿qué tan lejos estamos nosotros dos
del nacimiento del universo?



(Traducción de Mario Licón Cabrera)





Peter Boyle nació en Melbourne en 1951 y se estableció en Sydney a los doce años. Ha trabajado como maestro y viaja con frecuencia por Asia, Europa y América. Ha publicado los siguientes poemarios: Coming Home from the World([Sydney]: Five Islands Press Associates, 1994); The Blue Cloud of Crying (Sydney: Hale & Iremonger, 1997); What the Painter Saw in Our Faces ([Sydney:] Five Islands Press, 2001); Museum of Space (University of Queensland Press, 2004) y Apocrypha (Sydney) Vagabond Press, 2009). Su poesía ha merecido prestigiosos premios australianos, incluyente el Queensland Premiers Award for Poetry (2010), el South Australian Premiers Award (1998), NSW Premier’s Literary Award (1995) y el National Book Council ‘Banjo’ Award (1995).
Tambien ha traducido al ingles algunos poetas hispanoamericanos y franceses, entre otros, a Federico García Lorca, César Vallejo, Eugenio Montejo, José Kozer, Jorge Palma, y Pierre Reverdy y René Char.




Mario Licón Cabrera (Nuevo Casas Grandes, Chihuahua, 1949). Es un poeta mexicano, avecindado en Australia. Licón Cabrera además es traductor y promotor cultural. Ha publicado Divagagavad, La Reverberación de la Ceniza, Yuxtas, entre otros.

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